Bueno yo siempre he sido una persona muy soñadora y en realidad siempre de soltera pensaba que algún día viviría lejos de Colombia... pues me encanta viajar y conocer culturas nuevas... pero luego cuando te casas tus prioridades cambian y con ellas tus sueños.
Nosotros somos un matrimonio cristiano, así que tenemos gran fe en nuestro Papa Dios, creemos que El te puede dar ideas nuevas, innovadoras que te cambian la vida y yo pienso que poco a poco El me fue revelando este camino para Canadá. Primero fueron pequeñas señales casi que ni cuenta me di... Que fulanito se fue para Canadá como refugiado, que sutanito ya no vive aquí... ¡Se fue para Canadá!, y con el pasar de los años hace más exactamente dos años empezaron a ser más frecuentes: Una amiga de la época del colegio que no veía hacia como 7 años estuvo en mi oficina por casualidad y allí me conto que hacia algunos años vivía en Canadá con toda su familia... hasta este punto no tenía idea que Canadá era un país lindo y bueno con todas la cualidades que le vemos los que nos embarcamos en esta aventura! Así fue como ese día... literalmente... quedé preñada de este sueño... y no voy a descansar hasta verlo realizado.
Primero empecé por venderle la idea a mi esposo, (te confieso mi amor que lo pense dos veces), que a diferencia mía... es mucho mas aterrizado en sus cosas, no sabía cómo tocarle el tema... pero un día le conté la visita de mi amiga... como le había ido... y lo que empecé a investigar. Muy contrario a lo que yo pensaba lo tomó muy receptivamente (otra señal divida, Gracias Papa, por siempre iluminarme el camino) me dijo: ¡Listo! busca, averigua como es la cosa y si es viable: ¡Nos vamos pa´Canada! y esas fueron las palabras de arranque, desde entonces nadie me para... se ha convertido en mi segundo trabajo.
Estando en estas cosas, casi que al mismo tiempo me entero que una hermana de una compañera del trabajo se iba para Canadá porque su esposo tenía casi un año sin conseguir empleo y estaban pasando una situación difícil. Tan pronto supe la contacte... y le invite a que me contara como es todo, por esos días una empresa que hace las veces de tramitador(y la estaba asesorando a ella) para todo este asunto de las visas tendría una charla aquí en Barranquilla (otra señal divina), me inscribí y espere que fuera el día de la charla. Fuimos con mi esposo y esa era la estocada final que faltaba para tomar la decisión completamente, nos despejo dudas de si era viable o no, vimos videos y cosas hasta el momento que no conocíamos y como si fuera poco invitamos a mi cuñado para que se metiera junto con nosotros en el cuento y nos enamoramos de Canadá!!!.
viernes, 12 de marzo de 2010
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